¿Sabías que tu caldera de gasoil tiene de 15 a 20 años de vida en cuanto a rendimiento? No obstante, eso solo puede ser así, siempre y cuando se realice el mantenimiento y revisiones necesarias, para alargar la vida útil de nuestra caldera. Destacando que, las calderas de gasoil son las que generan menos gasto, gracias a su gran funcionamiento de forma corrida.

Para garantizar la vida útil de nuestra caldera de gasoil, se deben toman en cuenta diversas acciones. Todo conllevará a la minuciosidad,  para asegurarnos de que todo siga funcionando de la forma correcta. Ahora que nos encontramos en verano, es uno de los momentos ideales para hacer la revisión anual, sabemos qué, durante los meses más fríos, tanto el precio del gasoil para la calefacción y todo lo que implica el mantenimiento, se eleva debido a la temporada, por esto es mejor hacerlo más temprano que tarde. A continuación algunas cosas que debemos tener en cuenta.

  1. Aseo, regulación y comprobador del quemador.

El quemador es la pieza base de la caldera, la cual se encarga de mezclar el gasoil con el aire, y así se  efectúa la llama que da comienzo a la combustión, y ésta a su vez, se mantenga con la suficiente energía para que continúe funcionando de la forma debida. Todo debe realizarse con el orden y cuidado adecuado, comenzando primeramente, apagando y desconectando nuestra caldera; la bomba, bobina, tubo de alimentación, y todas las demás piezas importantes.

  1. Limpiar la parte interna de la caldera.

Este tipo de aseo debe hacerse 1 vez al año, los meses antes del invierno. Claramente con ayuda de un especialista, acá se puede detectar a tiempo cualquier mal funcionamiento  de la cámara de combustión que pueda ocasionar algún tipo de daño en los conductos de ventilación. Deshacerse de cualquier residuo calcáreo. Que esté previamente acumulado, así como también, el hollín, cenizas y pozos de humo.

  1. Revisión de la boquilla inyectora.

Esta es una de las piezas que más se desgastan y erosionan. La función de esta boquilla es nada más y nada menos, que la de pulverizar el gasoil, y por lo tanto debe seguirse el correcto caudal de combustión. Hay que tener en cuenta que es de suma importancia,  que esta revisión esté al día  para conseguir la mezcla apropiada de la combustión con el aire.

  1. Chequear el color y tamaño de la llama.

En el procedimiento de la incineración de gasoil,  el color de la llama debe ser de un color amarillo intenso, demostrando que el funcionamiento es el correcto, que es generado a su vez por las partículas de hollín quemadas a bajas temperaturas. Cuando existe una mala combustión, bien sea por exceso de gasoil o mal paso del aire a través de los tubos, ésta se vuelve de color rojiza, bajando la temperatura menor a lo esperado.

  1. Depurar los radiadores si se escucha algún tipo de ruido.

El objetivo de esta depuración, es eliminar el aire que se almacena en el interior de la caldera, esto permite que no se interrumpa la circulación de los fluidos y por lo tanto, el buen funcionamiento de su rendimiento. Esto sólo debe tomarse en cuenta, si nuestro radiador de gasoil es manual, de ser automático, no ameritará ningún tipo de purga por parte de nosotros.

  1. Limpieza de los filtros

Dependiendo de nuestro tipo de calefacción, podemos encontrar dos o un sólo filtro, que está ubicado en el depósito, precisamente donde más se acumulan los desechos. Mientras que el otro, está dentro de la caldera. Esto también ahorrará alguna avería que signifique un adicional en nuestro presupuesto, además del precio del gasoil.

  1. Mantener la presión de la caldera en temperaturas idóneas.

Una caldera apagada o en temperaturas frías, debe encontrarse siempre entre los 1,2 y 1,5 bar (siendo el bar, la unidad de medida de presión). Siempre hay que chequear el manómetro de nuestra caldera, para así estar al tanto del funcionamiento. Recordando que si la presión de nuestra caldera es alta, la válvula liberará algo de presión; a diferencia de que si se encontrase en presiones bajas; ésta dejará de actuar para así evitar posibles daños o averías.

  1. Está pendiente de las alertas que te pueda dar.

Lo ideal es que, además del debido chequeo anual que corresponde a la caldera, no estaría de más estar al pendiente, de ciertas avisos que se puedan presentar como es, el consumo excesivo de combustible, no sólo resulta ser de gran preocupación, también implica un gasto relevante del precio del gasoil para la calefacción.

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